jueves, 31 de octubre de 2013

Motivación en la escuela.











Motivación estudiantil.


Estudiar no es divertido... me aburre... No me puedo concentrar.


Ya que no es divertido... ¿Podemos hacerlo interesante?



Las razones que pueden motivar a un joven universitario no son las mismas que pueden motivar a un niño de primaria o a un joven de secundaria. Vamos a considerar algunas motivaciones a corto plazo. Además, a cada persona le motiva algo diferente o algo en un grado distinto que a los demás.






El entusiasmo mueve montañas... 

¿Cómo puedo entusiasmarme con mis estudios?


Los estudios son interesantes; pero admitamos que no son tan divertidos como la tele, jugar a la play, una charla con los amigos, un baño a la piscina... Pero me esfuerzo en verlos interesantes y hacerlos interesantes yo mismo con mi imaginación y mi esfuerzo. Soy consciente de que este esfuerzo me ayuda.

Estudiar y aprovechar bien el tiempo me deja más tiempo libre para divertirme y pasártelo bien.

Mis profesores y mis padres me van a estimar, premiar y valorar mucho más...

Me he dado cuenta que cuando conozco bien un tema, me gusta.

Cuando hago las cosas bien, me siento más seguro.

Disfruto más en mi tiempo libre, con mis amigos, la tele, Internet si previamente he hecho mi trabajo bien.

Cada vez que alcanzo un pequeño triunfo me animo y me hace sentir más seguro y con ganas de ir más lejos...


Obstáculos a vencer como estudiante.


Las ideas que tienen los estudiantes afectan a su forma de recibir la información. Es posible que los estudiantes tengan ideas equivocadas sobre la evolución o que se sientan incómodos con el tema, por lo que debemos tener cuidado para no distanciarnos de los estudiantes, pero no hasta tal punto que comprometamos la enseñanza. Deberíamos de enseñar la evolución en su contexto, como lo haríamos con cualquier otra área de la ciencia. 





En particular, hay que considerar tres aspectos:


La comprensión de los estudiantes

Nuestro objetivo es aumentar la comprensión de la evolución en los estudiantes. Puede que los estudiantes lleguen con muy pocos conocimientos. En ese caso, ¡a enseñar! Más información y búsqueda de Lecciones (en inglés).

Sin embargo, no es raro que los estudiantes tengan ideas equivocadas sobre la evolución. En este caso, las estrategias deberían incluir oportunidades para que los estuidantes reconsideren y evalúen sus ideas iniciales. Más información sobre ideas equivocadas frecuentes y respuestas recomendadas en nuestra sección sobre Ideas equivocadas.

Inquietud en los estudiantes

Es posible que la inquietud acerca de la evolución no brote de la discrepancia con la ciencia, sino de la creencia en que la evolución es incompatible con la fe religiosa. Ayuda a los estudiantes a entender que la evolución, al igual que el conjunto de la ciencia, trata de explicar los seres naturales mediante causas naturales. No estamos desafiando sus creencias religiosas ni estamos pidiéndoles que «crean» en la evolución sino, simplemente, que aprendan sobre ella.

Sin embargo, no importa lo que hagamos o digamos, algunos estudiantes no aceptarán la idea de una Tierra antigua y el parentesco de todos los seres vivos. El enfoque más fructífero con todos los estudiantes es poner la información a su disposición y permitirles que lleguen por sí mismos a la comprensión de cómo funciona el mundo.

Desafíos de los estudiantes

Supón que los estudiantes están en contra de tener que aprender sobre la evolución; simplemente, responde de forma adecuada y sigue enseñando. He aquí cuatro cosas que hay que tener en cuenta:
Sé muy claro acerca de la naturaleza, el contenido y las expectativas de las clases de ciencias. 

Los profesores y los planes de estudios deben seguir unas normas, marcos y directrices establecidas que reflejen el mejor conocimiento y el consenso actual de la comunidad científica. 

Las «creencias» no forman parte de la ciencia. No pedimos a los estudiantes que crean en la ciencia; esperamos que aprendan sus ideas y sus métodos. 

No es obligatorio que los estudiantes acepten la evolución, pero sí que deben aprender qué es y cómo funciona como explicación científica.

Posibles causas del mal rendimiento escolar

Cuando el adolescente no ha mostrado antes ninguna incapacidad para el aprendizaje, los padres deben investigar si los repentinos malos resulados se deben a alguna de las siguientes causas: 

Influencia negativa de los nuevos amigos. Con el comienzo de la adolescencia, chicos y chicas forman nuevos grupos de amigos que influyen mucho en su comportamiento, a veces es para bien pero, en ocasiones, esa influencia es negativa. Si ese es el caso, los padres deben intervenir para corregirlo.

Problemas de comportamiento. Algunos chicos comienzan a tener problemas graves de comportamiento con la llegada de la adolescencia. También en este caso, los padres deben intervenir inmediatamente para ayudarlos a salir de ello.

Dificultades con los maestros. Es posible que los adolescentes tengan problemas para relacionarse con algunos de sus maestros. La única forma de solucionarlo es con una acción conjunta con la escuela.

Acoso escolar. El bullying o acoso escolar suele provocar en los chicos que lo sufren un descenso en el rendimiento académico. Si es el caso de tu hijo, tienes que actuar inmediatamente.

Falta de hábito de estudio. En la mayoría de las ocasiones lo único que les ocurre a los adolescentes cuyo rendimiento baja es que no tienen buenos habítos de estudio. Mientras que en Primaria el aprendizaje y las pruebas eran más fáciles y lo resolvieron sin problemas, al empezar la Secundaria es imprescindible contar con unos buenos hábitos de estudio.

Estrategias para tener éxito en la escuela

 "Los padres son los primeros maestros y los que ejercen mayor influencia en las vidas de los niños"




 


Para ayudar a su hijo a triunfar en la escuela


Por eso es muy importante que los padres desarrollen y mantengan enlaces fuertes con las escuelas de sus hijos. Cuando los padres y las familias se involucran en las escuelas, los niños tienden a destacarse más y sus opiniones sobre la escuela son más positivas. Para que los niños puedan tener éxito en la escuela, los padres y las familias deber participar activamente en el aprendizaje de los niños. En efecto, muchos estudios científicos demuestran que lo que la familia hace es más importante para el éxito escolar de los niños que el nivel de ingresos familiares o el nivel educativo de los padres.

Todos los niños poseen el poder para tener éxito en la escuela y en la vida, y todos los padres, miembros de la familia y guardianes pueden ayudar. La pregunta más bien es: ¿Cómo podemos ayudarles a tener éxito? 

Seis pasos para adquirir buen hábito de estudio:


1. Prestar atención en clase y tomar buenos apuntes. Es el inicio de todo, si la chica o el chico no presta atención en el salón de clase, más tarde no podrá entender aquello que debe estudiar. Sus padres pueden hablar con él o ella sobre si ve bien la pizarra o si tiene cerca a alguien que le molesta porque habla o se comporta mal y ayudarle a hablar con los maestros para solucionar cualquier problema que le impida atender en clase. También es fundamental que se acostumbre a tomar notas durante las clases. Eso le ayudará después a recordar las explicaciones del maestro.

2. Escoger un lugar tranquilo para estudiar. Generalmente, lo más adecuado es su propio cuarto pero si allí no es posible, hay que buscar otros lugares: otra habitación de la casa más adecuada y en la que no haya nadie, una biblioteca o incluso un parque o un jardín donde la concentración sea posible.

3. Lo primero es entender aquello que se va a estudiar. Los chicos no deben memorizar sino razonar. La memorízación de los conceptos llegará después, una vez que se hayan comprendido. Para razonar son muy útiles algunos trucos: subrayar los apuntes o incluso los libros, hacer pequeños resúmenes a modo de fichas cortas y hacer esquemas.

4. Planificar cada jornada de estudio. Antes de comenzar a estudiar, dedicar unos minutos a planificar cómo se va a hacer. Lo primero es elegir las asignaturas que se estudiarán cada día. La mayoría de los cerebros no son capaces de la máxima concentración más de 45 minutos o una hora seguidos. Es importante tener eso en cuenta para planificar la jornada y hacer descansos de 15 minutos tras cada uno de esos periodos. Pero es fundamental que esos descansos no se dediquen a alguna actividad que pueda alejar al adolescente del estudio como encender la televisión o comenzar a jugar en el ordenador.

5. Hacer una buena planificación de los exámenes, las pruebas y los trabajos. Aquí los padres pueden ayudar mucho a los adolescentes, sobre todo las primeras veces. Lo primero es hacerse con un calendario que le guste a nuestro hijo, después marcar cada fecha imporante: pruebas, exámenes, entrega de trabajos… y por último, decidir el tiempo previo que hay que dedicar a preparar cada uno de ellos. El mejor consejo es que nunca lo dejen todo para el final.

6. Descansar bien. Para que el rendimiento escolar sea el adecuado, es imprescindible que chicos y chicas se alimenten bien y descansen. Cuidar las comidas y las horas de sueño suele tener resultados inmediatos en las calificaciones.

Enlaces consultados:

http://www.sesbe.org/evosite/Roadblocks/IIStudent.shtml.html
www.estudiantes.info/tecnicas_de_estudio/motivacion.htm
http://adolescentes.about.com/od/Escuela/a/6-Pasos-Para-Aprender-A-Estudiar.htm